Gustavo Gómez
29/03/10 10:40
Me pongo en contacto con ustedes para comunicarles mi decepción con su organización. Es sido un asiduo visitante a los conciertos que se desarrollaban en su festival a lo largo de los años pero lo vivido ayer en el, a pesar de todo, fantástico concierto de Roy Hargroove, me ha decepcionado, incluso enfadado. Era un concierto para poder disfrutarlo con todas las comodidades y facilidades que suele ofrecer su sala y más, después de realizar un desembolso económico nada despreciable por parte del público. Pero desgraciadamente no fue así. La sala presentó un lleno que superó por mucho el aforo del local y a pesar de haber llegado con 45 minutos de antelación, tuvimos que contentarnos con ver el concierto desde una esquina de la barra, intentando aprovechar los pequeños huecos que se abrían de vez en cuando entre la gente que estaba de pie y sintiendo todos los molestos ruidos que se generan en la barra de un bar (hasta el lavavajillas).
Cuando vi en su programa que venía Roy Hargroove al festival, lo primero que hice fue entrar en su página y comprar las entradas. Observe que se pusieron a la venta solo 150. Entonces ¿qué sucedió ayer? Por lo menos había unas 400 personas. ¿El festival ha perdido todo su interés por respetar el espectáculo musical y solo piensa en la recaudación? ¿Cómo es posible que se haya perdido el respeto a ese público que siempre que puede va a los conciertos que organizan y que son en realidad los que hacen que este festival siga existiendo?
Lógicamente el jazz está por encima de sus intereses recaudatorios y, por tanto, mientras sigan trayendo grandes músicos, si puedo permitírmelo, iré a sus conciertos, pero espero que esta crítica les haga recapacitar un poco sobre lo que de verdad representa un concierto en directo de jazz y lo importante que es hacer que el público lo disfrute como se merece.